lunes, 15 de junio de 2015

Viejas glorias.

Ayer también dije mañana
y como un ave de paso
migro hacia vuelos mejores
dejando atrás el calor
que se convirtió en frío,
el fuego que siempre fue ceniza.    

El paso del tiempo
nunca fue tan lento.  
  
Los poetas ya no lloran,
ya no besan, ni follan,
ni cantan, ni beben,
ni si quiera escriben... 
  
Poesía,
moneda de cambio
de tiempos mejores,
prostituta bien avenida.  
                                                
Poeta...
¿quien quiere cargar con esa losa?  

Acostumbrado
a vivir entre descaros,
bailes mal parados,
víctima del paso firme.

Recto es el sendero,
torcidos mis andares
que buscan el oxígeno
de las veredas,
hogar de mil amores,
sueños desgastados
con olor a viejas glorias.

lunes, 20 de abril de 2015

Lecciones.

Desde niño me enseñaron
a ser responsable,
a ser puntual,
a hacer lo correcto,
a mantenerme callado
y saber escuchar.

Me enseñaron 

a creer en su Dios, 
y a rezarle, incluso en latín.

Me enseñaron que la vida

aprieta pero no ahoga,
que el amor duele,
y que todos mis actos
tienen una consecuencia
y tengo que sentirme 
culpable por ellos.

Me enseñaron que hay

que ser alguien en la vida
y que hay que perderla
trabajando dignamente

Yo solo
aprendí a equivocarme,
demasiado.

Aprendí que la vida
aprieta y que los que ahogan
son los de arriba,
que sus actos tienen consecuencias
y que no debemos sentirnos
responsables de ello.

Aprendí a matar a su Dios,
y a quemar sus iglesias.
Aprendí que el hambre
es necesidad y no un lujo
como pretenden.

Aprendí que la rabia
hay que organizarla
y que cuando no hay
nada que perder
lo tenemos todo
por ganar.

Aprendí que el amor no duele,
y si duele no es amor,
y que quien bien me quiere
no me hará llorar,
eso seguro.

Aprendí a ser yo
y a no sentirme
culpable por ello.

lunes, 23 de febrero de 2015

Aunque no os lo creáis.

Aunque no os lo creáis,
yo ya he estado aquí,
ya he escuchado todo
lo que tenéis que decirme...
y tenéis razón.

Ya he dudado mucho antes.
Ya he dudado, mucho, antes.

Ya he sido tierra y mar,
aire no,
porque aire es ella
y necesito respirarla.

Aunque no os lo creáis,
ya he sido frágil,
he sido besos,
abrazos, 
luz,
y muchas veces oscuridad.

He sido sexo,
llanto,
ganas de gritar,
y muchas veces silencio.

He sido verso,
prosa, 
cantante y cantado,
he sido mayúsculo
y muchas veces minúsculo.

He sido sed y sediento,
hambre y muchas veces hambriento.

Lo que no he sido, 
es esclavo de nadie.

Y así será.

No he sido de los que os hacen caso, 
ni de los que se conforman 
con una batalla pudiendo ganar la guerra.

Que no hay mayor guerra 
que la que está por librar,
y que si lucho que sea por ella,
porque su risa me hace sentir libre
aunque no sea conmigo con quien ríe.

Y aunque no os lo creáis,
no hay mejor forma de ser libre,
que serlo a su lado.

domingo, 1 de febrero de 2015

Ha llegado el día.

Ha llegado el día 
en que respirar ahoga.

La libertad muere en las calles

y todos nos llenamos la boca 
de nombrarla, pero no sacia el hambre.

Yo, 

mientras tanto sigo mi camino
en este desierto de pensamientos,
y las luces de las ciudades
no alumbran mis hogares,
que siguen ocultos,
que siguen llorando
su propia ausencia.

¿Y qué hacer?


¿Destapar somnolientos sentimientos

y obligarme a seguir caminando
sobre las cenizas de lo que un día fui?

¿Gritar libertad y morir de pie
después de una vida entera
viviendo de rodillas?

Morir.
Renacer.

Yo,
por mi parte, seguiré bailando
en territorio de nadie,
cantando a viva voz
que no os pertenezco,
renaciendo.

Una y mil veces,

Preguntándome por qué la soledad
es el castigo de los solitarios.

jueves, 15 de enero de 2015

Es cierto.

Cuando los pasos se alejan
sólo queda el desconcierto,
las puertas cerradas,
el calor de aquellos
que ya no están,
que con su sola presencia
llenan vidas enteras.

Tal vez nunca sepamos
si las huellas que dejamos
servirán para guiar el camino
de los que se quedan,
si el sudor de nuestra frente
calmará su sed.

Nuestras vidas se disuelven
entre los sueños que cumplimos.

Es cierto.

Es cierto, que el dolor
no dura para siempre,
pero el recuerdo
anida entre los restos
de la vida,
que nace,
que luce.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Creedme.

He visto el miedo en los ojos de aquellos
que sonríen hasta caer rendidos,
y creedme si os digo que la magia
se ha hecho persona.

He notado el tacto de las ganas
enredándose en un bolsillo
mientras el mundo daba igual
y el ruido de las calles
ensordecía todos los gritos.

He besado uno a uno los recuerdos
de aquellos que se tapan la sonrisa
por todas las verdades que podrían
salir de cada uno de sus defectos,
y he llovido hasta morir de sed.

He abrazado al dolor hecho carne,
a las ganas de caminar y estar anclado,
a las ganas de ser mago bajo sus escombros,
porque creedme si os digo que la magia
existe y sólo puede ser ella.

jueves, 9 de octubre de 2014

¡Que duela joder, que duela!

Suenan sus pasos entre los bombardeos de una ciudad en calma, entre las calles llenas de gente en las que todo el mundo se siente solo.

Miles de historias se cruzan miradas sin dar pie a un baile eterno entre todas ellas para que se enreden
sueños
     y besos,
             sonrisas
                   y sexos.

Un baile donde sólo esté permitido bailar desnudo mientras llueven palabras y donde los desastres sean órdenes imperfectos, que como rompecabezas pierden sus fichas y sólo hay que esperar a que alguien las encuentre y encaje todos nuestros miedos para que nos dejen terminar el baile sin temer ser pisados.

Suenan acordes entre el estruendo de las balas que están por perder, que rozarán la piel de los valientes que pasean sin protección entre cobardes con caparazones de corazones rotos, entre versos mal utilizados, porque de nada sirve la poesía si no es para mandar a tomar por culo al poeta y empezar a sentir por nosotros mismos.

De nada sirve sentir si no es para vivir.. ¡Y que duela joder, que duela!

Que el dolor nos haga despertar de este letargo que a tantos les gusta, de esta incomodidad tan cómoda que nos imponen; que nos haga volver a luchar por nosotros mismos, que nos haga sonreír al darnos cuenta de que no somos de nadie, ni de ningún sitio, sino de aquellos que abrazan a pecho abierto.

Y elegiremos muerte cuando descubramos que malvivimos entre basura que no es de nadie, cuando matemos al último aliento del planeta y recordemos que respirar siempre fue un regalo que malgastamos y que el aire de su boca ya lo hemos perdido.

Elegiremos muerte cuando descubramos que las verdades fueron mentiras, porque la verdad se esconde entre los adoquines de las calles que nunca fueron pisadas, entre los libros que se quemaron sin ser escritos por lo que pudieran contar, entre revoluciones que empezaron sin ser provocadas, entre la carne de los muertos que aún esperan a ser de alguien, entre las historias de abuelos que nadie quiere escuchar.

La verdad está dentro de la piel que se desgarra con sólo un beso y grita pidiendo clemencia, pero hoy nadie quiere escuchar cuentos absurdos de corazones que se mueren por un cuerpo.

La verdad no es de nadie y ahí está, esperando a ser de alguien, a que volváis a ser los de antes, a que recuperéis lo que es vuestro y un día alguien quiso quitaros.

La verdad no es de nadie y ahí está, esperando a ser leída sin ser escrita.